El Colegio Agustiniano, el Colegio Inmaculada Concepción, el Colegio San Agustín y el Colegio Nuestra Señora del Buen Consejo de Madrid se convertirán, en los próximos días, en centros de acogida. Organizar un viaje como el que el papa León XIV hará por España, del 6 al 12 de junio, encierra una complejidad enorme de logística. Una de las necesidades que plantea un evento de este tipo es la de acoger a los miles de peregrinos que llegarán a Madrid, procedentes de distintos lugares de España.
Para que puedan participar en los actos de la capital, numerosas instalaciones públicas y privadas, además de particulares, se han ofrecido a abrir sus puertas para atender a estos peregrinos, mayoritariamente jóvenes que harán noche en Madrid el viernes 5 y el sábado 6 de junio. Entre ellas estos cuatro colegios que forman parte de la red educativa de la Familia Agustiniana.
Actitud y gestos concretos
Estos colegios son familia y son hogar, pero en los próximos días lo serán más aún si cabe. Pero ¿qué significa acoger? El P. Isaac Estévez, OSA, coordinador de la pastoral educativa de los colegios de los Agustinos en España, explica que acoger se concreta en actitudes como:

- Generosidad
- Disponibilidad
- Gratuidad
Hay gestos concretos que facilitan la acogida y que hacen sentir en casa al que llega desde lejos a un lugar que no conoce:
- Una sonrisa
- Una mano tendida
- Alegría recibiendo a los peregrinos que llegan
- Un corazón disponible, que se puede mostrar con un «¿qué puedo hacer por ti?» o «¿qué necesitas?»
Como ha demostrado la Familia Agustiniana a lo largo de su historia, el servicio a la Iglesia es una de sus señas de identidad. En este momento histórico tan importante, en el que el primer papa agustino de la Historia, visita España, la actitud de servicio tan agustiniana estará encarnada en estos cuatro colegios pertenecientes a los Agustinos Recoletos (Colegio Agustiniano), las Agustinas Misioneras (Colegio Inmaculada Concepción) y Orden de San Agustín (Colegio San Agustín y Colegio Nuestra Señora del Buen Consejo).
Para las comunidades religiosas que viven junto a los colegios y la comunidad educativa que trabaja con los alumnos y las familias, recibir en una ocasión así a tantos jóvenes, significa una gran oportunidad de ser evangelizados por otras personas. Ser centro de acogida también es «permitir ser evangelizado por el que viene», señala el P. Isaac.
¿Qué se ofrece?
Los centros de acogida ofrecen a los peregrinos que lleguen desde distintas ciudades de España, algo más que un lugar donde dormir.
Los voluntarios y los miembros de los equipos de pastoral de los centros están trabajando para que todo aquel que llegue pueda instalarse con comodidad y además de dormir, existan las condiciones para poder ducharse, descansar o compartir experiencias con personas que acabas de conocer.

Además en los centros de acogida habrá espacios multifuncionales que puedan ser en un momento dado un lugar de encuentro, pero que puedan también acoger una Eucaristía o una adoración.
Nada de todo esto sería posible sin amplios equipos de voluntarios. En el caso del Colegio Inmaculada Concepción, en pleno centro de Madrid, está formado por setenta jóvenes, entre alumnos, de 4º de ESO a Bachillerato y antiguos alumnos. En el Colegio Nuestra Señora del Buen Consejo, hay un equipo de cuarenta personas preparándolo todo. En El Colegio San Agustín el equipo es amplísimo. Doscientos voluntarios, entre alumnos, profesores y familias, están coordinando ahora mismo el dispositivo de acogida. Y en el Colegio Agustiniano un centenar de personas se coordinan para atender las necesidades de los peregrinos.
El P. Isaac explica que, de esta manera, colegios donde los alumnos se forman a diario, coincidiendo con el viaje del papa León XIV se convierten en hogar para el que llega en y en grandes centros de evangelización; algo que tiene mucho valor en la propuesta de formación integral que se ofrece en los colegios que trabajan a diario desde la espiritualidad agustiniana.