La Familia Agustiniana se reunió este jueves en el Colegio San Agustín de la Orden de San Agustín, para celebrar una Eucaristía de acción de gracias con motivo del primer aniversario del pontificado del papa León XIV. Más de 300 personas participaron en esta celebración marcada por la gratitud, la oración y la alegría compartida por el ministerio petrino de un pontífice profundamente vinculado al carisma de san Agustín.
Una Eucaristía de Familia
La Eucaristía congregó a religiosos, religiosas, laicos y miembros de distintas ramas de la familia agustiniana, en un ambiente de comunión y cercanía. La celebración estuvo presidida en un clima festivo y orante que quiso poner de relieve el significado eclesial y espiritual del primer año del Papa al frente de la Iglesia universal.
Durante la homilía, el padre Tomás Marcos, vicario provincial de la Provincia de San Juan de Sahagún de la Orden de San Agustín, compartió recuerdos personales y reflexiones sobre la figura de León XIV, con quien compartió años de formación y convivencia.
“Quiero comenzar contando un secreto. El Papa es de mi curso. Mejor dicho, yo soy del curso del Papa”, comenzó diciendo entre sonrisas, antes de destacar la humanidad y cercanía del pontífice, a quien definió como “una persona dialogante”, capaz de escuchar y de tender puentes en tiempos marcados por la polarización y el enfrentamiento.
El religioso subrayó especialmente la capacidad conciliadora del Papa, su inteligencia práctica y su profundo sentido pastoral. “Es una persona inteligente, pero también lista; alguien que sabe entender las situaciones y descubrir la segunda lectura de las cosas”, afirmó.
El padre Tomás Marcos recordó también su etapa compartida en Trujillo, Perú, donde León XIV desarrolló una intensa labor pastoral y formativa en contexto de misión. “Hacía muchísimas cosas al mismo tiempo y siempre con serenidad. Era consciente de que en tierra de misión había que hacerlo todo”, explicó, poniendo de relieve su capacidad organizativa y su entrega al servicio de la Iglesia.
Un Papa Agustiniano
En otro momento de la homilía, destacó que la elección de León XIV responde a las necesidades del tiempo actual: “Es el hombre justo en el momento adecuado. Creemos que el Espíritu Santo ha elegido a la persona que necesitamos en estos tiempos convulsos”.
El vicario provincial evocó también un encuentro reciente con el Santo Padre después de su elección. “Cuando le dijimos emocionados que aún no nos creíamos que hubiera sido elegido Papa, él nos respondió: ‘Pues yo tampoco’”. Destacando que León XIV continúa viviendo su ministerio con humildad y sentido del humor.
La celebración quiso ser, además, una oración confiada por el Papa y por la responsabilidad que lleva sobre sus hombros. “Queremos rezar por él para que el Señor le bendiga y le proteja, porque la responsabilidad que le ha caído es tan fuerte como nos la podemos imaginar”, señaló el predicador.
Con la protección de Nuestra Señora de Gracia y las Mártires de Argel
El padre Tomás Marcos concluyó recordando la fiesta de Nuestra Señora de Gracia, una de las advocaciones más antiguas de la tradición agustiniana, así como el testimonio de los mártires de Argelia, vinculados también a la espiritualidad de la Orden.
La celebración litúrgica estuvo animada musicalmente por el coro de los profesos simples de la Provincia de Nuestra Señora de la Candelaria de la Orden de Agustinos Recoletos y por las monjas Agustinas del Monasterio de la Conversión, que acompañaron con sus cantos en la celebración Eucarística.