En el Palacio de Correos, de la Plaza de Cibeles, junto al altar desde el que el papa León XIV presidirá la Misa de Corpus Christi, se ha preparado una sacristía expresamente para la ocasión, que tiene la función de albergar los objetos sagrados que se utilicen en la celebración y ofrecer al Santo Padre un espacio en el que pueda revestirse antes de la Eucaristía y donde también regresará al finalizar la celebración.

Sabemos que en este pequeño espacio el papa León XIV podrá contemplar y rezar ante una talla de Nuestra Señora del Buen Consejo, una advocación mariana muy agustiniana y a la que el papa tiene mucha devoción.
De hecho también en el avión que le trajo a España, el Santo Padre estuvo acompañado de una imagen de la Madre del Buen Consejo.
En lo que se refiere a la sacristía ha sido el P. Alfonso Turienzo, OSA, Secretario de la Provincia de San Juan de Sahagún, quien, a petición de la organización de este acto en concreto, se puso manos a la obra para escoger la imagen idónea.
Finalmente, ha sido la talla, que se puede ver en la imagen, la que se ha escogido, para que en los momentos previos y durante la celebración esté en la sacristía temporal que se ha instalado en la Plaza de Cibeles.
Para la comunidad de religiosos agustinos de la Parroquia San Manuel y San Benito, donde normalmente está la talla -en la Secretaría Provincial de la Provincia agustina de San Juan de Sahagún- esta decisión ha supuesto una alegría enorme.
El P. Alfonso explica que la imagen de la Virgen es una imagen para ser pintada porque la imagen original es un fresco, «pero teníamos esta talla esculpida y ayer día 5 los responsables se decantaron por la talla, que estará dentro del Palacio de Correos».
La imagen, subraya el P. Alfonso, representa el consejo que nos da la virgen, que es la compañera de camino, nuestra madre que siempre vela por nosotros, que nos cuida y que nos ama».
Para este religioso agustino se trata de una talla especial, «es la que me saluda cada mañana cuando entro en la oficina». «Por favor cuidádmela con mucho cariño», les he dicho cuando se la han llevado.